La enfermedad de NICOLAS-FAVRE

La enfermedad de NICOLAS-FAVRE

La enfermedad de NICOLAS-FAVRE

La enfermedad de Nicolas-Favre es una enfermedad de transmisión sexual, causada por el microorganismo llamado Chlamydia trachomatis; es característica de las zonas tropicales y subtropicales (Asia, África) y menos común en los países europeos. También es conocida bajo el nombre de linfogranuloma inguinal, linfogranuloma benigno o linfopatia venérea. Es más común en el caso de los hombres que en el de las mujeres, la relación siendo de 6/1, y el grupo de edad más afectado es 23 a 30 años. Eso es exactamente cuando las personas tienen más probabilidades de tener relaciones sexuales.

El periodo de incubación varía de 6 a 21 días, después de los cuales aparecen una o más pápulas pequeñas, no dolorosas. O, en otras palabras, la enfermedad trata de colarse en nuestra existencia en “silencio”.

La enfermedad tiene 3 etapas:

1.-la etapa de chancro linfogranulomatoso. Después de un período de incubación de 6 a 21 días, en la mucosa genital aparecen una o más pápulas o vesículas, que se ulceran rápidamente, formando el chancro linfogranulomatoso, no doloroso, por lo que éste se cura rápidamente y pasa a menudo desapercibido. La ulceración puede localizarse en la vulva, la vagina, el pene y también en el área perianal (alrededor del ano).

2.-la etapa secundaria. Es caracterizada por la aparición de una linfadenopatía (es el nombre dado a las enfermedades de las glándulas o de los ganglios linfáticos, que se manifiesta por el aumento de su volumen y su inflamación) inguinal. Después de 1 a 3 semanas, aparece la adenopatía inguinal que, en dos tercios de los casos es dolorosa; los tegumentos superiores (tejido que cubre el cuerpo en los seres humanos y animales) se vuelven violáceos y se forman abscesos ganglionares inguinales (acumulación de pus, bien definida por una membrana), que posteriormente fistulan (se rompen) de una forma característica: “en regadera” (con varios orificios para el drenaje del pus). Sin tratamiento, la supuración desaparece espontáneamente en 2 - 3 meses, pero la curación puede estar acompañada por una reacción de fibrosis significativa (crecimiento patológico exagerado del tejido conectivo).

3.-la etapa terciaria ano - genital y rectal. Ocurre después de uno o más años de la contaminación y afecta tanto a los genitales como al ano y al recto.

 

Síntomas. Las manifestaciones clínicas por las cuales los pacientes van normalmente al médico son:
-flujo o secreciones o anormales en el área genital;
-pápulas, vesículas o ulceraciones no dolorosas, localizadas con mayor frecuencia en la vulva y la vagina en las mujeres y en el pene, en la ingle o en el ano en los hombres;
-adenopatía inguinal dolorosa: inflamación dolorosa de la plica inguinal (pliegue de la piel o de las membranas mucosas de las paredes anatómicas); a veces la piel es de color rojo - púrpura;
-abscesos inguinales dolorosos;
-edema vulvar importante, duro (a la palpación, los tejidos tienen la consistencia de la goma);
-otros síntomas: fiebre, dolor anal a la hora de defecar, caminar o sentarse, y también dispareunia (dolor agudo durante el coito).

Porque la ulceración inicial no es dolorosa y desaparece rápidamente (la mayoría de las veces pasa desapercibida), las personas infectadas se presentan al médico, por lo general, mucho más tarde, cuando la enfermedad se ha instalado en la fase secundaria. A juzgar por el comportamiento de estos microorganismos, parece que la idea de mal tiene la misma filosofía, independientemente del grado de evolución de las formas de vida.

 

Diagnóstico.  Se puede sospechar basado en los signos clínicos, pero se requiere su diferenciación de otras úlceras genitales:
-la sífilis: chancro (ulceración) duro, no doloroso, ganglios linfáticos agrandados y posteriormente la aparición de las erupciones cutáneas no pruriginosas (sin síntomas de picazón) en el cuerpo;
-granuloma inguinal (donovanosis): nódulos subcutáneos que revientan, formando úlceras rojas, carnosas, no dolorosas;
-tuberculosis: nódulos rojos, inflamados, que se ulcera; su superficie es irregular, cubierta con material necrótico y acompañada de manera inconstante de adenopatía inguinal;
-chancro blando (chancroide): úlceras dolorosas, acompañadas por abscesos ganglionares inguinales, de forma unilateral.

Cuando evoluciona con manifestaciones sistémicas deben excluirse: la meningitis, la artritis, la pleuresía, la peritonitis etc. Las localizaciones y las complicaciones rectales requieren, a veces, una biopsia para excluir la idea de cáncer ano-rectal.

Un diagnóstico de certeza requiere el aislamiento en cultivos de la Chlamydia trachomatis y la identificación de los serotipos mediante pruebas serológicas.

 

Tratamiento. La enfermedad se puede curar con antibióticos apropiados. El tratamiento antibiótico debe ser seguido por 21 días. En etapas avanzadas, la adenopatía dolorosa puede persistir también después de la eliminación de la bacteria del cuerpo; en este caso se requieren manipulaciones quirúrgicas de drenaje para mejorar la sintomatología. Para las complicaciones de la tercera etapa es necesaria la cirugía: la extirpación del trayecto fistuloso, la extirpación de los ganglios compresivos o la expansión rectal.