Sobre escort-travestis

Sobre escort-travestis

Sobre escort-travestis

“¡La forma en que el hombre acepta su destino es más importante que el destino mismo!”
(Wilhelm von Humboldt)

 

El travestí es una persona que desempeña el papel “teatral” del sexo opuesto.

La forma en que una persona se percibe a sí misma como ser sexual y, también, la forma en que ésta desea ser percibida por los demás, es el concepto de la identidad sexual, que se refiere a tres componentes específicos:

1.-el sexo biológico (la fisonomía específica femenina o masculina, o mixta en el caso de las personas intersexuales);

2.-el sexo social como rol de género (imagen, gestos y comportamiento definidos como femeninos o masculinos);

3.-el sexo psicológico (la convicción interior de una persona que es hombre, mujer o ambos sexos a la vez), esto representa, de hecho, la coordenada que se encuentra a base de la decisión sobre la identidad y la orientación sexual (los sujetos a los que una persona se siente atraída sexualmente).

Las personas no son totalmente consecuentes sobre estos tres aspectos de su identidad sexual. Por ejemplo, mientras que algunos están absolutamente seguros de que pertenecen a un determinado género (femenino o masculino), para otros es imposible autodefinirse con claridad en este contexto. Por lo tanto, hay personas que no están conformes con su cuerpo desde el punto de vista físico y desean adquirir plenamente los atributos del sexo opuesto: los transexuales... O sólo parte de la especificidad del sexo opuesto, respectivamente: los travestis.

Los transexuales son los que recurren a operaciones de cambio de sexo para establecer una armonía entre su sexo psicológico, biológico y la identidad de género. En el mismo sentido, hay también personas que se contentan con “prestar” otro rol de género que el que tienen, utilizando ropa u otros atributos o accesorios. Éstos son los travestis. Algunos travestis lo hacen en armonía con sus prácticas sexuales, pero, para la mayoría, es un acto generado por el sentimiento de pertenencia a un cierto género (femenino o masculino) que los limita.

En otras palabras, los travestis sólo quieren cambiar la ropa para salir de los papeles que la sociedad les obliga a desempeñar y, en ningún caso, no abrazan la idea de la posibilidad de cambiar su sexo.

La ropa femenina puede ser un hábito mantenido detrás de unas puertas bien cerradas o una fuente de ingresos cuando ocurre en el escenario o en el trabajo de escort. Los que llegan a vivir de acuerdo con las peculiaridades del sexo opuesto son los que consideran que son parte de su identidad.

En el trabajo de escort, los travestis pueden tener un éxito fabuloso, ya que combinan en su presencia una gran variedad de gustos, difíciles de satisfacer en otras condiciones.