Curiosidades sobre el sexo

Curiosidades sobre el sexo

Curiosidades sobre el sexo

El sexo es un “campo” apasionante no sólo desde el punto de vista práctico, sino también teórico (siempre fresco, sorprendente y ofertante), revelando todo tipo de información útil para los que quieran disfrutar de una experiencia de las más amplias, asimilada hasta el final.

Como por ejemplo:

 

1.-El sexo rejuvenece. Los estudios realizados en el campo afirman que los “afortunados” que lo reciben por lo menos tres veces a la semana no muestran su edad biológica, sino que parecen con cuatro hasta siete años más jóvenes.

 

2.-El sexo mejora la actividad profesional. Las personas que rechazan la propuesta de sus medias naranjas calientes de tener relaciones sexuales (normales, orales, anales o incluso un pequeño brinco en la bañera llena de espuma), motivando que la siguiente mañana deben tener la mente clara y la visión no perturbada para la prueba más importante de su historia profesional, deberían saber que la interacción física (íntima) estimula, en realidad, la actividad del cerebro y, de ninguna manera, predispone a la incoherencia u otras manifestaciones adversas del intelecto. La antropóloga Helen Fisher apoya firmemente esta idea, diciendo que la excitación erótica desencadena ciertos “productos químicos” en el cerebro, que mejoran la creatividad en el trabajo.

 

3.-El sexo fortalece el sistema inmunológico. Los beneficios del sexo son numerosos: además de que rejuvenece, da ideas, aleja el mal humor, alivia el dolor físico, elimina el estrés, mejora la actividad cardiovascular, destapa la nariz, reduce el riesgo de cáncer (de próstata en el caso de los hombres; de mama en el caso de las mujeres), sana los corazones e, incluso, ayuda el sistema inmunológico. Es un hecho estadísticamente demostrado que los episodios regulares de amor, satisfactorios, contribuyen al fortalecimiento de los mecanismos de defensa del organismo contra los patógenos en hasta un 30%. A quien le interesa, por lo tanto, la salud... sabe qué hacer para protegerla adecuadamente.

 

4.-Cuando quieren involucrarse en una relación ocasional, las mujeres valoran más este aspecto que los hombres. Aunque el estereotipo dice que los hombres son conquistados por las formas, mientras que las damas de las palabras, el humor, la inteligencia, la profesión, la casa, el coche, la posición social o lo que se encuentre “más allá” de la parte exterior (este aspecto ocupa el segundo lugar), incluso cuando se trata de una simple aventura efímera, los estudios demuestran la “tradicional” idea, de acuerdo a la cual los hombres son más exigentes que las mujeres cuando se buscan la “víctima” físicamente perfecta, para una escapada de momento. Parece que las descendentes de Eva son aún más culpables que los representantes del sexo fuerte en este sentido. Debido a que los señores se contentan, probablemente, con lo que “caiga”.

 

5.-Las mujeres reaccionan positivamente al “anillo de bodas” del dedo de un hombre. Los hombres que ya tienen pareja ejercen una mayor atracción en las señoritas, en comparación con los solteros. Y la explicación podría constar no necesariamente en el reto de “robar” un tal ejemplar (propiedad personal), sino más bien en la garantía que éste ofrece (que es bueno, potente, interesante y carismático), ya que su estado mismo demuestra sus cualidades, ¿verdad? De lo contrario, seguiría siendo, sin duda, todavía soltero y amado por nadie.

 

6.-La libido de las mujeres es sensible a las escenas románticas de las películas. Las señoritas reaccionan a los momentos románticos de la televisión no sólo con un par de lágrimas débiles en el rabillo del ojo, un sincero suspiro: “¡Oh, qué dulce!” o reproche hecho al hombre demasiado práctico por su gusto refinado: “¿Tu por qué no eres tan bueno conmigo... nunca?”, sino también con un mayor apetito por el sexo. Las investigaciones avanzan, en este sentido, la teoría de que las mujeres se sienten más estimuladas sexualmente cuando ven la escena de un beso apasionado que cuando disfrutan de un episodio dirigido de amor explícito. El viejo romanticismo les abruma, por lo tanto, los sentidos, mejor que lo podría hacer un trío, visto en algún sitio porno o una serie de cómics con sustrato erótico, preferiblemente japoneses. Contexto en el cual el preludio melodramático desarrollado en el espejo puede ayudar con éxito a crear el estado de ánimo adecuado.

 

7.-El estradiol predispone a la infidelidad. Si hasta ahora se creía que sólo la infelicidad en el amor, las malas costumbres, los pensamientos de venganza o la incapacidad de autocontrol pueden alentar el comportamiento de infidelidad, la ciencia promueve otra teoría que tiene como objetivo revelar las causas de los casos de “traición” femenina. Los estudios demuestran que una alta concentración de estradiol (una hormona secretada por los ovarios, cuyo nivel varía en función del ciclo menstrual) conduce a la intensificación del atractivo sexual (agrandamiento de los pechos, adelgazamiento de la cintura, la definición de las caderas) y la intensificación del atractivo sexual influye, como ya que es fácil de adivinar, en la transformación de las mujeres en una “presa” deseable para los hombres impasibles ante el hecho de ésta “pertenezca” ya a otro hombre. Y, a medida que las insistencias de los Don Juanes ocasionales es más pronunciada, mayor será la posibilidad de que las “concernidas” cedan a la presión de una noche apasionada de libertinaje sexual. Pero, para que nadie arroje piedras en ellas... el ¡hay que recordar que estradiol tiene la culpa!

 

8.-Los hombres se sienten atraídos por la voz de las mujeres en la menstruación. Los hombres son sexualmente más sensibles a la voz que sus parejas tienen en “ese” período particular del mes. Las diferencias son imperceptibles para el oído “libre”, pero parece que no sólo existen, sino que devastan de manera inconsciente y sutil la mente de los señores que están al lado de las mujeres de la cuales se sienten atraídos. “El secreto” puede ser de utilidad para aquellos que “se atreven” a hacer el amor durante la menstruación y que pueden hacer pleno uso de este “don” natural, recurriendo, por ejemplo, al llamado lenguaje sucio, que encenderá, sin duda, una gran llama en el dormitorio.

 

9.-Los hombres que están buscando una pareja son más descuidados con sus finanzas. Los solteros interesados en cambiar su estado sentimental son más propensos a adquirir artículos de lujo que los que no quieren una relación, dicen los estudios, revelando, así, el secreto a las señoritas que se interesan también de lo “material”, no sólo del “alma”. Ya sea que lo hagan para impresionar, para compensar otras deficiencias incómodas o por un excedente de dinero y de tiempo libre con los que no tienen nada que hacer, el hecho es que aquellos que buscan una pareja son más generosos en comparación con aquellos que se entregan a una soledad auto-suficiente o a ese vaivén específico de las relaciones efímeras de amor.

 

10.-Los hombres prefieren a las mujeres con curvas. Incluso si los titulares de los periódicos, las pasarelas internacionales y las emisiones de televisión abundan en presencias femeninas que parecen nutrirse una vez a la semana con una aceituna de Tasos y dos uvas negras, las investigaciones demuestran que a los hombres les gustan más las exponentes de las formas con “aerodinámica” generosa. Lo que no debe convertirse, sin embargo, en un pretexto para una apariencia negligente o para “empujar” el peso más allá de la zona razonable, propia a cada persona y beneficiosa, sobre todo, para la salud.

 

11.-El orgasmo “cura” la fobia a hablar en público. El miedo a hablar en público, a “soportar” la atención de todos, es típico de muchas personas que prefieren el anonimato, a expensas de su popularidad. Un estudio escocés sobre este tema trae, sin embargo, una buena noticia para todos los individuos que se encuentran en esta categoría de los tímidos. Según los científicos, el antídoto para “problema” en cuestión no radica en muchos años de terapia, lemas auto motivacionales o ejercicio intenso en el espejo (aunque, tal vez, éstos también tienen sus méritos), sino en un sencillo, pero auténtico, clímax sexual. Porque, después del orgasmo, a las personas les resulta mucho más fácil para captar la atención de los demás.

 

12.-Aunque no hacen milagros, las películas pornográficas ayudan. Sin ser aprobados por todo el mundo, las películas para adultos traen beneficios en la vida sexual de los adultos que las ven, no necesariamente en su totalidad, con palomitas de maíz y jugo (o cerveza) a su disposición, en la mesa frente al sofá, sino secuencialmente, en los puntos clave de la acción. El 58% de las mujeres y los hombres entrevistados sobre el tema han declarado que la exposición a las escenas “sucias” les ayuda a sentirse más cómodos con su propia sexualidad y a comprender plenamente las necesidades críticas de su pareja en términos de maniobras, tratamientos y límites eróticos. Por lo tanto, más allá de ser culpados o, por el contrario, consumidos rigurosamente en el desayuno, el almuerzo y la cena, las imágenes sucias pueden ser utilizadas como material didáctico útil para aquellos que quieren traer más energía y originalidad en su propia intimidad.