LA TRICOMONIASIS

LA TRICOMONIASIS

LA TRICOMONIASIS

La tricomoniasis es una infección de cuya existencia es culpable el protozoo (animal inferior, generalmente microscópico, unicelular) "Trichonoma Vaginalis". Aunque es muy pequeño, es muy insidioso y agresivo en sus acciones.

Al igual que en el caso de muchos otros parásitos, por lo general, éste está presente en el tracto urinario, sin traicionar su presencia por algún síntoma y sin afectar el cuerpo de ninguna manera. Las malas ideas se le ocurren sólo en combinación con otras bacterias (bacilo coli, estreptococo, estafilococo, etc.). Es decir, la vieja historia: "Un buen chico, respetuoso, que no molesta a nadie, hasta que un día, entra en una pandilla..."

La tricomoniasis urogenital es una enfermedad bastante común, que se presenta principalmente en mujeres de entre 16 y 35 años. ¿Por qué ser los mejores años de la juventud privados de problemas (como si no hubiera otros... suficientes)?

El modo de transmisión es principalmente sexual (¿qué otra forma?), pero no obligatoriamente. Los protozoos pueden sobrevivir durante varias horas en varios artículos: toallas, ropa de cama, tiradores de las puertas e incluso jabón. Sí, en el jabón. Esto se debe a que la humedad y el ambiente alcalino, paradójicamente, favorecen su existencia y multiplicación. Parece que siempre el mal tiene mayores oportunidades en comparación con el bien. De esta forma, el pequeño animal puede sobrevivir hasta 24 horas fuera del cuerpo humano. Un verdadero "ninja" de las infecciones.

Hay situaciones en las que el parásito causa incluso infecciones de la vía oral con consecuencias muy graves: neumonía, bronquitis o lesiones en la cavidad bucal. Francamente perfecto, ¿verdad?

Los hombres no muestran signos de esta infección que muy rara vez, ya que, en la mayoría de los casos, ellos son sólo los portadores y se enteran de la infección sólo después de la contaminación de una pareja. ¡Y entonces comienza la "alegría"!

Aunque suele suceder muy rara vez, los hombres pueden tener algunos síntomas que toman la forma de unas secreciones uretrales (que aparecen en la mañana), alrededor del orificio urinario, con aspecto de membrana húmeda. La mayoría de las veces, los sujetos en cuestión, sonríen satisfechos y presumidamente, firmemente convencidos de que la sutil "eyaculación" nocturna ha sido causada por una aventura erótica secreta (soñada, por supuesto) con una famosa estrella del modelaje mundial, de la cual, sin embargo, para su consternación, no se acuerdan...

Desafortunadamente, esta infección y la inflamación que causa representan uno de los factores que favorecen la aparición de tumores cancerosos, en especial en la próstata.

En las mujeres, la enfermedad produce flujo vaginal maloliente y con dolor intenso, presente en el área genital. Además, si no se trata a tiempo, continúa con dolores vaginales con mayor intensidad durante las relaciones sexuales. Y no, no se trata de la pareja que haya encontrado una solución milagrosa para aumentar su pene.

En el caso de las mujeres, el diagnóstico se realiza mediante el análisis microscópico de las secreciones vaginales o sometiendo la primera muestra de orina (por la mañana) a pruebas especiales de laboratorio.

En los hombres, la tricomoniasis se diagnostica mediante la obtención de la secreción de la uretra, resultada por el masaje de la próstata o de muestras de orina recogidas en la primera orina de la mañana. En general, se recomiendan análisis de laboratorio más amplios, con el fin de descubrir también otras infecciones, sobre todo la sífilis o el VIH. Es decir, la "pandilla" con la que puede juntarse el pequeño parásito.

Incluso si se puede contraer también de otras maneras, sin embargo, la tricomoniasis se considera como una enfermedad de transmisión sexual. Debido a esto, la terapia es obligatoria para ambas personas de una pareja (o, en determinados casos, para los que...). Si éstos se tratan juntos y no hay otros riesgos de reinfección, dentro de máximo 10 días, la enfermedad se puede curar completamente. Por fin ¡una buena noticia! Cabe señalar que, durante el tratamiento, no se recomienda el consumo de alcohol.

¡Atención! La curación no trae consigo la inmunidad y el riesgo de reinfección se mantiene igual de alto.

¡La prevención es la madre de la sabiduría! Por lo tanto, el uso de un condón en cada ocasión sólo puede ser beneficioso. Las enfermedades sexuales son muchas, algunas evitables, otras no... pero, a menudo, ese pequeño globo hace su deber en abundancia.