Las ventajas de las relaciones sexuales con un gigoló más joven

Las ventajas de las relaciones sexuales con un gigoló más joven

Las ventajas de las relaciones sexuales con un gigoló más joven

Generalmente, se suele decir que la experiencia cuenta mucho y que los hombres “que han pasado por la vida” tienen más que ofrecer que los ejemplares más verdes, al comienzo de su carrera. No es de extrañar que, bajo las miradas circunspectas de la gente, desfilen, a menudo, señoritas exuberantes de unos 20 años, de la mano con individuos que podrían fácilmente ser confundidos con sus padres.

Mientras tanto, hay opiniones vocales que afirman que los jóvenes, con su vigor natural e intacto, representan el futuro del planeta y son una opción ideal para el dormitorio. ¿Por qué se orientarían las damas con grandes pretensiones eróticas a esta categoría tan prometedora desde el punto de vista sexual?

Tanto las relaciones con hombres maduros, como los vínculos con los jóvenes disponibles en el “mercado”, tienen sus ventajas y desventajas. Manteniendo las proporciones de rigor, éstas se transfieren también a nivel del romance con un acompañante masculino, cuya elección también está influenciada por la variable llamada “edad”, no sólo por los impresionantes músculos, los ojos conmovedores y la sonrisa de modelo viciado.

Las mujeres que todavía posponen la posibilidad de pasar una noche de desenfreno con un gigoló “principiante” (principiante por el año de nacimiento, no por la reorientación profesional ocurrida a mitad de su vida en medio de una crisis existencial o por culpa de las facturas no pagadas a tiempo), temiendo que la situación las podría convertir en cuasi-pedófilas sin precedente, deben tener en cuenta los muchos beneficios de una aventura con un chico joven y lleno de energía.

Los acompañantes jóvenes se caracterizan, en primer lugar, por un apetito evidente que se manifiesta en la zona de lo nuevo, revolucionario, poco convencional. Esto no quiere decir que los proveedores experimentados de servicios amorosos remunerados rechacen adaptar su repertorio a las diversas tendencias y necesidades del mercado (su propio estado excluye la vergüenza, el tradicionalismo, la templanza), pero, en el caso de éstos últimos, el riesgo de limitación y de ciertos patrones profundamente arraigados en el comportamiento erótico, es más significativo.

La rutina deja su marca en todas las áreas de trabajo, incluyendo ésta de la que estamos hablando, así que un compañero con experiencia remarcable puede sorprender de manera desagradable por una actitud inflexible o por manifestar apatía entre las sábanas. Lo que no es difícil de entender. El hombre lo vio, escuchó e intentó todo, nadie debe criticarlo porque haya perdido el entusiasmo que sentía hace 10-20 años.

En total contraste, un semental vigoroso, de edad reducida, se comporta de manera inconformista y audaz por definición. Al ser joven, se encuentra en esa etapa de su “carrera” cuando está prosperando, cuando se despierta con la sonrisa en la cara y va feliz a trabajar. Vive como un verdadero afortunado - ya que el tiempo no le ha dislocado gravemente las bisagras y las repeticiones no han estandarizado aún su rendimiento.

Aceptar fácilmente cualquier propuesta loca e incluso contribuye con sugerencias originales con el fin de hacer feliz su clientela y sus vaginas correspondientes.

Tiene un entusiasmo sin igual, lo que constituye una cualidad extremadamente importante en un acto íntimo.

Más allá del entusiasmo, no hay que omitir la energía que posee. Una enorme (idéntica al “armamento” con el que viene equipado), natural y contagiosa, que viene incluida con una fortaleza envidiable, traducida en la “practica” por un intervalo generoso de su rendimiento. Suena bien, ¿verdad?

¿Cuántas mujeres no se quejan de la dificultad para alcanzar el orgasmo? A esta situación dramática contribuye, con indiferencia, el esposo, el vecino, el concubino, el amante, el compañero de trabajo y, a veces, el hombre bien remunerado.

La juventud no es una garantía automática de la capacidad para llevar a cabo un verdadero maratón sexual. Pero, por lo general, da pruebas serias a tal efecto.
Otro punto, por tanto, a favor de los hombres frescos como un día de primavera.

Otra diferencia importante entre los individuos nacidos hace mucho tiempo y los otros, venidos más recientemente al mundo, se encuentra en el tiempo necesario a la reactivación. Si los primeros necesitan un respiro para prepararse para un nuevo episodio, mientras que la señorita puede hacer, tranquila, una siesta, ver una telenovela o leer, sin problemas, la mitad de una novela espesa, los jóvenes preguntan: “¿estás lista?”, cuando la mujer no se ha recuperado totalmente del “shock” pasado.

Los señores de compañía tienen algunos secretos útiles con el fin de reponerse en funcionamiento, ellos no se limitan a las opciones de autosugestión, estimulo verbal del amiguito que tienen en los pantalones o alineación ideal de los planetas. Esto quiere decir que saben cómo hacer frente, de manera óptima, a los problemas relacionados con la capacidad de satisfacer, con estoicismo, la hembra insaciable.

Sin embargo, los jóvenes no requieren muchos trucos, secretos o engaños sutiles, ya que la naturaleza es de su lado. Y es muy generosa en este sentido.

Éstos también sorprenden por la disponibilidad a iniciar el espectáculo inmediatamente después de que hayan entrado por la puerta de una clienta que no está interesada en los preludios aburridos desarrollados lentamente. Cualquier escort, sin importar su edad, debería estar listo para actuar de forma espontánea, de acuerdo a los deseos y al ritmo de la compradora.

En la mayoría de casos, los profesionales logran plegarse perfectamente a las circunstancias.

Sin embargo, la ligereza específica de los “principiantes” se observa desde la distancia, siendo tan natural como posible y, más importante aún, se siente de primera mano de una manera que justifica todas las cantidades en el universo, más el sentimiento de culpa de haber cometido cosas “vergonzosas” con un ser entrado recientemente en la edad adulta.

Otra ventaja nada insignificante de la relación con un caballero “verde” ayuda a las señoras con ganas de tener el control, deseo fácilmente realizable cuando el hombre que debe ser “domado” no parece haber nacido antes de que sea inventado el teléfono. Interactuar con un hombre igual o superior a nivel de edad inhibe, a veces, a las mujeres tentadas de asumir el papel de la dominadora cruel, despiadada. Junto a un hombre más joven, la facilidad de afirmarse el lado “dictatorial” sucede por sí misma, estando directamente apoyada por la diferencia de edad y por algunas fantasías clásicas del tipo “la maestra y el alumno”, “la jefa y el subordinado”, etc.

* * *

Ya sea por pura curiosidad, pasión, necesidad, apuesta perdida, la nostalgia del periodo cuando era estudiante o el deseo de experimentar algo nuevo, las antiguas suscriptores y recientemente iniciadas en el misterio del amor pagado deberían probar, al menos una vez en la vida, al hechizo de las relaciones sexuales con un representante más joven del gremio.