Las ventajas de estar soltero

Las ventajas de estar soltero

Las ventajas de estar soltero

Si hasta hace poco la receta de la felicidad en la Tierra suponía tener casa, dinero, coche, mascotas y una esposa modelo, hoy en día los ingredientes han cambiado un poco y la esposa ya no es un requisito obligatorio para una existencia masculina exitosa. Incluso es considerada como un obstáculo para el logro de varios nobles objetivos, como, por ejemplo, vivir sin “sermoneo”, cambiar periódicamente de pareja, transformar la sala de estar en sala de billar o mantener un estado de “libertinaje” que, naturalmente, los solteros aprecian a superlativo.

Es cierto que algunas mentes nostálgicas todavía apoyan la idea de acuerdo a la cual los hombres deben casarse y pasar por las etapas clásicas de la “maduración”, imposible de alcanzar sin votos matrimoniales, planes hechos juntos y aburrimiento compartido, pero esta fórmula de esperar la vejez es cada vez más “obsoleta” reportada a la realidad.

Las ventajas de la no-subordinación a la “monogamia continua” son tan evidentes que pocos pueden contrarrestarlas con una ligera sombra de duda en su voz.

 

1.-El beneficio primordial, confundido con la noción misma de “soltero y no molestado por los caprichos de la novia”, es la libertad. La libertad de salir a correr en su camiseta manchada con salsa de tomate, de quedarse cuanto quiera y con quien quiera en el bar, de hablar sucio por teléfono con los amigos, de salir del cine después de los primeros 15 minutos, de dormirse muy tarde (teniendo toda la cama para él), de coquetear en línea con cualquier chica atractiva descubierta por casualidad, de jugar juegos de video...

Fuera de una relación estable, las decisiones grandes y pequeñas de la vida deben tener en cuenta exclusivamente los deseos personales y no la opinión de la suegra, las revelaciones del horóscopo o las conclusiones inmutables de la mujer, obtenidas después de largas conferencias con sus amigas omniscientes.

 

2.-La carrera también se puede beneficiar en el caso de los que no tienen una relación. La ascensión profesional requiere una fuerte inversión de energía, de creatividad y de tiempo, los recursos que normalmente se necesitan, simultáneamente, en el potencial compromiso de amor.

Las horas pasadas como compañero involuntario de compras o aguantando cenas románticas, noches de socialización con los vecinos o sesiones terapéuticas “obligatorias” (porque “la chispa que había entre nosotros se apagó, cariño”), en la economía del trabajo equivalen a reales oportunidades de plena participación en proyectos gracias a los cuales se gana mucha experiencia, finanzas y nuevos horizontes.

Porque sí, junto con el progreso profesional aumenta también la cuota de mercado del “tío realizado”, ganando, de esta forma, implícitamente, el derecho de elevar los estándares con respecto a la selección de los especímenes dignos de visitar su cama.

La garantía de un buen ingreso tiene, sin duda, este efecto.

 

3.-¿Por qué alguien se limitaría a los caramelos, si se puede disfrutar, ocasionalmente, de pasteles, helados o incluso tortas espectaculares? La gama es tan variada que la lealtad a una categoría de “placeres culpables” sería francamente un pecado (sin sentido).

Al igual que la adopción de una dieta única, la relación exclusiva impide la manifestación de la curiosidad y la diversificación, condenando a un menú totalmente insípido (al menos después de un tiempo).
 
Ya sabemos que nada pone en peligro más el equilibrio interior o el deseo sexual que la monotonía, este verdadero monstruo disfrazado en la rutina, contrarrestado a menudo con visitas ocasionales a los clubes de striptease, trajes extraños usados en la intimidad o mantener con estoicismo las apariencias “de fachada”.

A diferencia de la consumida versión “binaria”, en la cual las actuaciones son predecibles y el erotismo es sujeto a un horario fijo o a “protocolos” repetidos incesantemente, la alternativa “sin obligaciones” permite la interacción con personajes distintos y la experimentación de situaciones que, en otras circunstancias, permanecerían completamente desconocidas.
 

4.-Algunos hombres prefieren sacrificar su libertad por miedo a no quedarse siempre solos y tristes. Así que se aparean siguiendo el principio de la primacía, decretando que la primera “oferta” que aparece con una sonrisa en la cara y la mirada hacia el dormitorio, será su pareja a largo plazo.

La estrategia funciona siempre y cuando los protagonistas se contentan con poco. O hasta que, si aparece otro personaje más interesante en el paisaje, repitan el procedimiento, maldiciendo en silencio la elección anterior. Muy a menudo, sin embargo, dichos compromisos traen consigo las olas turbulentas de la infelicidad.

En contraste con este punto de vista, los valientes profundamente unidos a su estado solitario tiene muchas otras ventajas: son abiertos a las oportunidades, pueden probar periódicamente su compatibilidad con diferentes tipologías o “ejemplares”, acumulan experiencia y, por supuesto, disfrutar de la variedad.

Es decir, administran de manera prolífica su soledad, y, si alguna vez “será”, sin duda sabrán lo que eso debe significar.

 

5.-A nivel práctico, la ausencia de una novia equivale a una billetera llena y relajada.

La mayoría de las mujeres tienen su propio dinero que utilizan según su gusto. Sin embargo, su independencia financiera (si existe en realidad) no exenta a los señores que, además de la justificación escrupulosa de sus gastos personales (porque ellos no tienen idea de cómo hacer las “inversiones”), sean orientados hábilmente hacia la compra de cosas mucho más adecuadas a la convivencia: regalos de cumpleaños, flores, joyas, vacaciones, blusas, bolsos, vestidos y, por supuesto, zapatos (porque los diseñadores no cesan de volver a descubrir el fuego y reinventar la rueda cada temporada).

La parte interesante es que los individuos solitarios pueden gastar o ahorrar lo que quieran, sin tener que preparar balances mensuales o correr el riesgo de infarto de miocardio al ver los extractos de cuenta de las tarjetas de crédito “confiadas” a sus queridas, éstas últimas siendo firmemente convencidas de que un novio realmente devotado puede “probar” su amor infinito sólo mediante la asignación de cantidades enormes de dinero (para satisfacer los caprichos típicamente femeninos).

 

6.-Guardar intacto el estilo de vida y los “juguetes” que reflejan su especificidad es otro argumento a favor de la vida de soltero.

Algunos ingenuos creen que su “ambiente” natural no tendrá que sufrir después de la pronunciación de las palabras de adoración eterna y la inclusión de la mujer en su propia existencia como un elemento estable e independiente. Son absolutamente seguros de que su famosa colección (de cualquier cosa) es segura, así como el equipamiento deportivo, la motocicleta, la consola de juegos, el teléfono súper inteligente o el ordenador portátil de última generación.

¡Las mujeres tienen, sin embargo, “puntos de vista” muy diferentes! En ningún caso éstos no se refieren a las colecciones de diversos dispositivos, medios de transporte peligrosos o instalaciones de comunicación con “otras”, que pudieran poner en peligro su “propiedad” (tanto la masculina, como la relacionada con el... “valor monetario”).

Por lo tanto, es muy probable que las “naderías” sean “botadas”, poco a poco, a la basura y reemplazadas sutilmente con “lo que es absolutamente necesario”, es decir: cosméticos, artículos estúpidos de arte frívola o accesorios de cocina. El único detalle que queda de la vida anterior del hombre y “tolerado” (¡en su propia casa!!!) con “generosa” buena voluntad, será la enorme televisión, a la que, sin embargo, sólo se seguirán telenovelas excesivamente románticas o programas moralizantes de demostraciones de la realidad para los que todavía no han entendido lo que es el “amor verdadero” o la “lealtad eterna”.

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Así que, aunque contrario a las tradiciones sociales, a veces el celibato puede ser considerado una opción particularmente lúcida y rentable. Después de un análisis tan honesto como posible, la ausencia de la apatía o de las decepciones inherentes a la convivencia completa, de manera significativa, las “deficiencias” invocadas por los aficionados a las almohadillas de peluche en forma de corazón o de los sueños de color blanco o rosa... rara vez materializados en la vida real.