12 verdades sobre el SEXO

12 verdades sobre el SEXO

12 verdades sobre el SEXO

Descubrió el fuego, inventó la rueda, descifró la relatividad, llegó a la Luna, hizo posible la comunicación a distancia y no tuvo miedo de decir la verdad sobre sus deseos más ocultos a través de la pornografía. Responde al nombre de “SER HUMANO” y, más allá de sus maravillosos logros, sigue siendo un mero repositorio de los instintos ligeramente pulidos. Se distingue por el espíritu de manada, la paciencia limitada y el alto interés en el sexo. Si es hombre, hace todo lo posible para conseguirlo. Si es mujer, piensa dos veces antes de iniciarlo... o, al menos, así era antes, en los tiempos de nuestros bisabuelos. Hoy en día, todo el mundo ama a discreción y profundiza el tema cada vez que surge la oportunidad.

Como en el caso que se presenta a continuación:

1.-A pesar del perjuicio que los solteros inactivos se masturban tan a menudo como duermen, comen o beben, mientras que los “ocupados” acuden esporádicamente a ellos mismos, hay investigaciones en el campo que invierten esta opinión. El cuerpo de los aficionados a las divas (no sólo de actos sexuales manuales), produce testosterona en exceso y, debido a que las respectivas parejas no están siempre en una posición vigilante a su disposición, a veces, se ven obligados a valerse por sí mismos.

2.-Por un lado cuestionada, por el otro apoyada por la existencia de unos estudios favorables, la correlación entre el consumo de chocolate y el aumento de la libido parece reflejar una realidad incontestable: las mujeres que consumen una cantidad mayor de chocolate se excitan más fácilmente que aquellas que se preservan la silueta, evitando los dulces. El efecto es más psicológico que fisiológico, pero ¿qué importa? Por lo tanto, los hombres que se presentan en una cita con una mujer con los brazos llenos de flores y chocolate, deben ser apreciados y, en ningún caso, mofados. ¡Ellos saben muy bien lo que hacen!

3.-Además de la connotación de gesto romántico, meloso, sorprendido al final de las películas con corazones en el aire y mariposas en el estómago, el beso posee también unas propiedades milagrosas, a menudo subestimadas:
a)-tiene el don de purificar... posiblemente el alma, pero también el cuerpo, porque la saliva contiene sustancias desinfectantes (requisito: los propietarios deben ser clínicamente sanos);
b)-mejora la circulación sanguínea (un verdadero beso impulsa aproximadamente 30 músculos faciales que, de otro modo, no son trabajados). Los practicantes superan, a veces, este límite, sobre todo si saben utilizar correctamente su lengua.

4.-El calentamiento de las señoritas, es decir el preludio, implica sacrificios y mucha perdida de tiempo. Tiempo en el cual los caballeros podrían dormitar tranquilamente, tomar un café, ver un partido de fútbol, cortar el césped, analizar el significado de la vida o, incluso, su propósito en esta Tierra. Ellos no tienen necesidad de una gran cantidad de caricias, besos y suspiros profundos para que entren en el “estado de ánimo” correcto. 10 segundos son más que suficiente para ellos. Siempre que tengan “algo” enfrente de sus ojos.

5.-El 1% de las mujeres tienen una verdadera suerte (pueden llegar a tener un orgasmo con sólo acariciar sus pechos). De hecho, el acto no es nada sencillo, porque requiere una estimulación atenta, sostenida y compleja. Pero más rara que la capacidad de las damas de estremecerse eróticamente al sentirse tocados los pechos, parece ser la paciencia de los señores decididos a aprovechar de este tipo de misión.

6.-Entre las fantasías preferidas por el corazón (léase “pene”), hay que incluir también la eyaculación sobre (o en) diferentes porciones (orificios, cavidades etc.) del cuerpo femenino. El gesto es, a veces, arriesgado, porque el 5% del “publico de destino” tiene alergia al esperma. ¿A quién le gustaría despertarse con inflamación de la lengua y con los ojos hinchados porque ha interactuado con un poco de “semen”? Por otra parte, hay incluso algunos caballeros que acusan esta sensibilidad ingrata, debiendo tener mucha precaución cuando se miman solos de manera... “manual”.

7.-Los homosexuales, los bisexuales, los pansexuales... La lista no termina aquí. Las etiquetas destinadas a describir la atracción o el deseo sexual y emocional de la gente se extienden día a día, lo que es una señal de que esta característica no es un camino de sentido único y universal. Tal vez los más incomprensibles de todos los que desprecian el erotismo son los asexuales (personas desinteresadas en la fusión corporal, ​​en general), que ven un pectoral desnudo y no sienten nada, tocan una prominencia mamar y permanecen fríos, observan un pene que se endurece como el cemento y... nada. Por supuesto, es el derecho de las “rarezas” (dicen que alrededor del 10% de la población pertenece a esta categoría) a sentarse encima de las exhortaciones carnales de la naturaleza humana. Pero los demás también tienen el derecho a maravillarse ante la situación.

8.-En el estado de excitación, el clítoris puede duplicarse (o, incluso, triplicarse, según algunos especialistas) el tamaño. Debido al tejido eréctil del que se compone, el pequeño órgano destinado exclusivamente al placer, se hincha y se endurece, dando a entender a aquel que “le hace caso” que todos sus esfuerzos no son en vano.

9.-En los momentos de éxtasis absoluta, el corazón se vuelve loco, los planetas se alinean, las dificultades desaparecen y la paz llena hasta el último rincón del alma. Y, en caso de que no se entendió la primera vez, el corazón se vuelve realmente loco. O ¿cómo se suele decir cuando el pobre tiene más de 160 latidos por minuto?

10.-Se sabe que los hombres aman el pubis depilado. La naturalidad de la zona y de su adorno “velludo” aún no ha sido decretada como método innovador para animar un pene triste. Y, probablemente, no lo será demasiado pronto, pero una de las razones de la fascinación por la vagina sin pelo (más allá de la estética y aséptica), está relacionada con el infantilismo evocado por la sublime imagen. Bastante... raro, ¿verdad?

11.-Aunque en el capítulo “la fantasía masculina más común” entran casi todas (así diría la intuición y el sentido común), ciertas estadísticas indican el acto sexual oral como el claro ganador de la competición en cuestión. Como era de esperar, si nos guiamos por la reacción de los caballeros a la imagen de una señoritas atractiva que come un plátano o que está lamiendo un helado.

12.-Aunque los médicos no lo prescriben como tal, la artritis, el dolor de espalda y los dolores de cabeza se curan con una cura abundante de orgasmos. Consumido en dosis suficientes, el orgasmo elimina las molestias y mejora el estado de salud de cualquiera que padezca de tales enfermedades. Además, no tiene efectos secundarios o contraindicaciones. Por lo que es un antídoto ideal.